El Ácido Tartárico Natural producido por ICV está reconocido como un producto completamente natural

y sano para el consumo humano y es un aditivo permitido por las leyes de la UE (directiva 96/77 EC y 2244/2002); La FDA americana (Food and Drugs Administration) clasifica nuestro producto como GRAS (Generalmente Reconocido como Seguro), y además está reconocido como seguro por la FAO/WHO.
Es importante saber que existe el mismo ácido Tartárico pero procedente de un proceso de síntesis de los derivados del petróleo recientemente producido en China.
Este ácido Tartárico Sintético no es natural en absoluto y no hay estudios oficiales que puedan garantizar su seguridad para el consumo humano.